Muchas filosofías antiguas usaban un grupo de elementos clásicos para explicar los patrones de la naturaleza. Los cuatro elementos clásicos griegos (tierra, agua, aire y fuego) persistieron a través de la Edad Media hasta el Renacimiento, influenciando profundamente la cultura y el pensamiento europeo.
Estos cuatro elementos, y las sensaciones que despiertan, tienen una profunda relación con Lalín y sus tierras, marcando los nexos de unión de la naturaleza con el hombre y dejando hondas huellas, tanto
en el paisaje como en su patrimonio artístico y cultural.
El agua está presente a lo largo de estas tierras a través de los ríos que articulan el territorio y que marcan la geografía de Lalín. Los ríos Asneiro y Deza delimitan el municipio recogiendo aguas de muchos "regatos" formados en las diferentes cumbres. Conforman además numerosos espacios naturales y de tiempo libre relacionados con el agua y dispuestos a lo largo de todo el municipio.
Muiños de Mouriscade.
Playa fluvial Pozo do Boi.
Paseo do Pontiñas.
La relación del hombre y la tierra es una constante en Lalín, fuertemente unida a la tradición y a la cultura de nuestra comunidad. Esta unión viene marcada tanto por los espacios naturales, representativos del municipio, como por las evocaciones y actividades de ellas surgidas como la agricultura y la ganadería, fundamentales en el desarrollo de la villa.
Museo Etnográfico Casa do Patrón. En la parroquia Lalinense de Doade.
Museo da Paisaxe. En las parroquias de Mouriscade, Zobra y Doade.
Montes de Zobra e Serra do Candán. Fraga de Catasós. Robleda de Barcia.
De la tierra extraemos también la piedra, con la que los canteros dieron vida a una riqueza monumental importantísima.
Ruta de las iglesias. Donramiro, Goiás, San Martiño, Soutolongo, Corpiño.
Ruta de los Pazos. Des, Bendoiro, Liñares, Anzuxao,...
El aire es un elemento muy significativo en Lalín. Por un lado hace referencia a la pureza de su entorno, marcado principalmente por la existencia de importantes espacios naturales. Por otro lado, el aire evoca en este Concello una alusión a los sueños, representado
por la figura del aviador Loriga.
Pazo de Liñares. Casa natal de Joaquín Loriga.
Monumento a Loriga.
Lugar de "O Toxo". El primer "aeródromo" de Galicia.
Fuego para encender los fogones que hacen famosas a estas tierras. Fuego para las brasas en las que cocinar las excelentes carnes de vacuno o para calentar poco a poco, con cariño, las ollas en las que cocer las decenas de elementos con los que componer nuestra sinfonía culinaria por
excelencia: El Cocido de Lalín.
Fuego para prolongar las sobremesas llenas de anécdotas y leyendas. Fuego de vida y de placeres.